El 25 de enero de 2026 volverá a correrse “Entre Dos Escolleras”, la tradicional carrera de aguas abiertas organizada por el Club Náutico Mar del Plata (CNMP). Con 2.800 metros de recorrido y un circuito que parte desde Playa Grande hacia la zona de Biología, el evento se prepara para una nueva edición que promete reunir a nadadores locales, visitantes y a toda la comunidad acuática de la ciudad. Entre los participantes estarán Facundo Caparelli y Gustavo “Papo”, integrantes del grupo Máster del club, quienes compartieron sus sensaciones y la experiencia de competir en una de las pruebas más emblemáticas del verano marplatense.
Año tras año, el evento crece y se profesionaliza. Facundo Caparelli lo ve con claridad: “El evento viene mejorando paulatinamente en todos los aspectos. La logística para organizar algo así es bastante compleja, porque los nadadores tienen que venir al club y desde el club ser trasladados a Playa Grande, que es desde donde se larga. Eso implica coordinar tiempos, ser puntuales y largar temprano, lo que aumenta las posibilidades de que las condiciones del mar acompañen”. La precisión en la organización es clave, especialmente en una disciplina donde el clima y el estado del agua pueden cambiar en cuestión de minutos.
Pero si hay algo que distingue a la carrera del Náutico es su sólido operativo de seguridad, reconocido tanto por participantes como por entrenadores. En ese punto, Papo destaca que “la carrera Entre Dos Escolleras tiene una organización que muy pocas de aguas abiertas tienen, sobre todo en seguridad. Participan distintos sectores del club: botes, stand up paddle, embarcaciones de apoyo y eso hace que los que estamos nadando nos sintamos muy seguros, porque siempre tenés a alguien a la vista. El mar tiene sus complicaciones, y eso te da tranquilidad”.
La travesía es de 2.800 metros, una distancia exigente que demanda preparación más allá del entrenamiento habitual en pileta. La largada se realiza aproximadamente desde el centro de Playa Grande, con dirección hacia Biología, un trazado diseñado para evitar zonas cercanas a la escollera Norte. Para quienes participan, la clave es llegar al día de la competencia con experiencia previa en el mar. “No es lo mismo entrenar en aguas calmas o en la pileta que en el mar. Lo recomendable es salir a nadar al mar, tener prácticas antes de competir”, coinciden.
Aunque muchos nadadores llegan con objetivos de tiempo o de podio, Facundo tiene una motivación más personal: “Depende de cómo se lo toma cada uno. En mi caso, nunca fui un nadador federado, pero fui mejorando en resistencia. Me lo tomo como un desafío personal, tratar de dar lo mejor de mí, llegar y tener esa satisfacción”. Esa mezcla de reto y disfrute es parte del espíritu que le da vida a la competencia.
Entre Dos Escolleras ya abrió sus inscripciones y, como cada verano, se perfila para ser una fiesta deportiva que une a nadadores experimentados, debutantes y amantes del mar. Con organización reforzada, seguridad garantizada y el entusiasmo intacto, la edición 2026 promete volver a ser uno de los grandes eventos del calendario acuático marplatense.
