En la previa de la tan esperada exhibición en el Club Náutico Mar del Plata (CNMP), entre Francisco Comesaña y Luciano Darderi, los protagonistas hicieron una visita muy única al canal de comunicación del club.

Así fue en el marco del «Partido del Centenario», Comesaña visitó TEN, el estudio de stream del CNMP, y compartió sus sensaciones previas. Se lo vio relajado, disfrutando del regreso al club y del reencuentro con amigos. “Muy contento de estar acá, con Luli, con quien nos conocemos mucho. Estuve toda la semana haciendo cosas: pádel, golf, tenis. No me gusta quedarme quieto”, contó el marplatense, que incluso aprovechó esos días para entrenar con jóvenes jugadores del club como Gabriel Ursini, el mejor sub 16 del país.

El vínculo con los referentes también fue un tema central de la charla. Comesaña destacó la importancia de Horacio Zeballos en su crecimiento deportivo y personal, señalando que es con quien más comparte dentro del circuito y a quien admira profundamente. A su vez, reflexionó sobre su relación con el público joven: “Cuando era chico me gustaba ver a los profesionales y sacarme una foto. Hoy veo a los chicos que se acercan y me piden autógrafos o fotos y es muy linda esa energía”, dijo con su sonrisa característica.

Consultado por su rival y amigo de la jornada, Luli Darderi, Comesaña no escatimó en elogios. Habló de la potencia del geselino, de su determinación en cada partido y de la importancia de esa terquedad positiva en el alto rendimiento. También destacó su calidad humana: “Es uno de los pocos que cuando gano o pierdo, me manda un mensaje después del partido”. La admiración fue recíproca en la cancha, donde ambos brindaron un espectáculo muy esperado por los socios del náutico.

Otro punto fuerte de la entrevista fue la adaptación a las superficies rápidas, una tendencia cada vez más marcada en el circuito. Comesaña aseguró que disfruta esos retos y que junto a su entrenador, Sebastián “Guti” Gutiérrez, trabajan constantemente para ajustar su juego a las exigencias del cemento y el pasto. Sobre su coach, el marplatense fue contundente: “Le debo un montón. Me entiende como si fuera su hijo, está todo el día cuidándome y me mantiene motivado”. El vínculo quedó claro como uno de los pilares de su presente deportivo.

La conversación también derivó hacia su participación con la Selección Argentina de Copa Davis y la conducción del capitán Javier Frana. Comesaña destacó la forma clara y humana en que Frana transmite sus ideas, además del clima de equipo que logró consolidar en el grupo. “Eso nos hace dar lo máximo”, afirmó.

Por último, ya en el cierre de su visita a TEN, habló sobre el aspecto mental, reconociendo que no trabaja actualmente con psicólogo, pero que encuentra un apoyo esencial en Guti y en prácticas como la meditación, fundamentales para sostener el ritmo del circuito.